Cultivamos suelos vivos

El compost que elaboramos es una enmienda biológica, con alta concentración de materia orgánica y microorganismos. Su aplicación mejora la estructura del suelo, estimula la vida microbiana y acompaña el desarrollo saludable de los cultivos

Cómo lo hacemos

Cada pila de compost se arma manualmente, cuidando cada etapa del proceso. Seleccionamos estiércol fresco, restos agrícolas y forestales que aportan estructura, compost maduro y mantillos ricos en hongos y bacterias naturales. Sumamos sustancias calcáreas para equilibrar la mezcla.

Buscamos un balance entre estructura, nutrientes y vida microbiana, creando las condiciones para un proceso biológico activo que transforma los materiales crudos en abono.

En la fase termófila, la pila eleva su temperatura, neutraliza patógenos y activa microorganismos beneficiosos. Luego, durante la maduración lenta —de seis meses a un año—, el compost alcanza estabilidad y riqueza biológica.

El resultado es un abono maduro, estable y con alta actividad microbiana, listo para regenerar el suelo y nutrir nuevos cultivos.

guano carbono nitrogeno compost

La agricultura que practicamos

Volver la mirada al cielo, trabajar con los elementos y afinar la percepción. Entendemos la tierra como un ser vivo, con ritmos y necesidades que escuchamos y acompañamos. Nos guiamos por la agricultura biológico-dinámica, que reconoce las relaciones entre todos los seres y fuerzas. Es un camino de observación, cuidado y conexión profunda con los ciclos de la vida.

El abono que cultivamos nace de esta forma de trabajar: viva, respetuosa y consciente. Al nutrir el suelo, buscamos también cultivar otra forma de habitar y vincularnos con el mundo.

Resultados de laboratorio

Realizamos de forma periódica análisis físico-químicos y microbiológicos sobre nuestras pilas de compost. Estos estudios nos permiten seguir de cerca el proceso de transformación y asegurar que el abono que ofrecemos sea seguro, estable y de alta calidad.

Buscamos optimizar la mezcla para obtener un número equilibrado de microorganismos.

Los análisis microbiológicos nos permiten observar el estado vivo del compost.
No buscamos solo materia descompuesta, sino un equilibrio biológico capaz de activar y regenerar el suelo donde se aplica.

Presentaciones

Comercializamos los abonos en bolsas de 10 y 20 dm3, y en bolsones de 300 dm3.
Para realizar pedidos de mayor escala, contactarse vía mail/telefónica.

DONDE ENCONTRAR NUESTROS ABONOS

  • Vivero ‘El Ceibo’ -
    - Av. Champaquí (esq. Reconquista). Villa General Belgrano, Córdoba.
    - Av. El Mirador 70 (esq. Comechingones). Villa General Belgrano, Córdoba.

  • Cultivo Mistoles - Ruta 109. Villa Berna, Córdoba