-
El compost se elabora bajo un pinar adulto, en un ambiente de sombra estable, cobertura permanente y materia en transformación. El suelo bajo estas características acumula ciclos de actividad fúngica. La materia orgánica se descompone lentamente, las hifas construyen red, la humedad se conserva sin encharcarse.
Cuando armamos las pilas en este ambiente, buscamos favorecer el desarrollo de las comunidades microbianas propias del lugar, generando las condiciones para que puedan multiplicarse y participar activamente en el proceso de compostaje.
La cobertura permanente de pinocha regula la temperatura del suelo y reduce la pérdida de humedad. En verano, la temperatura bajo el dosel puede ser 8–10°C menor que al sol directo.
Las pilas permanecen bajo sombra todo el año. La estabilidad de temperatura y humedad es un factor que habilita un proceso biológicamente completo sin aceleradores, volteos excesivos, ni inoculantes externos.
Compost terminado: marrón muy oscuro, estructura de macro y micro agregados, olor suave a bosque. Las propiedades organolépticas son el primer indicador antes del análisis de laboratorio.
Realizamos un tamizado intermedio para conservar una parte de las partículas más grandes, que contribuyen a la estructura del suelo y sostienen una activa comunidad microbiana.